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Molestias con anteojos nuevos

Así como hay pacientes que cambian de anteojos a cada rato, existen otros que prefieren no ir a la óptica aunque los lentes estén destartalados, ya sea porque sus gafas favoritas son extra cómodos (como ese par de jeans que no cambias por nada) o porque les da terror que les cambie la receta. 

Lo ideal es que pases a buscar tus lentes, te los pongas y ¡amén! el mundo es nítido de nuevo. Sin embargo, no es así para todos.

¿Te ha pasado que cambias de anteojos y no los sientes cómodos? Existe un porcentaje de pacientes que sienten algunas molestias con sus anteojos recién estrenados, ya sea que haya cambiado la receta o que sea igual a la anterior. 

¿Por qué pasa?

En la mayoría de los casos es cuestión de adaptación. Te haya cambiado o no la prescripción, cuando cambias la montura algunos parámetros de los lentes cambian, por ejemplo, si usas anteojos pequeños y luego los compras grandes es normal que tengas que adaptarte a un nuevo campo visual.

En 2 o 3 días te debes acostumbrar a tus nuevos lentes monofocales. Si utilizas progresivos o bifocales puede tomar hasta 2 semanas.

¿Qué hacer al respecto?

Si tus síntomas son tolerables, espera unos días, es posible que sea adaptación. Si al término de 5 días, todavía tienes molestias, entonces:

  1. Ve nuevamente a la óptica. Todas las ópticas te dan una garantía de un mes como mínimo. Regresa para que te evalúen.
  2. Pide al doctor que revise todo, según sus protocolos. En Ópticas Metro tenemos un guión a seguir cuando el paciente manifiesta una molestia, desde revisar el ajuste del anteojo (esto también puede influir) como revisar la receta.
  3. Busca una segunda opinión. Si te llegara a pasar que te revisan y te dicen “tienes que acostumbrarte”, pero sientes que algo no está bien: busca otra opinión.

Es cierto que es frustrante pasar por estas situaciones, y por eso quiero darte la seguridad que la mayoría de las veces, al menos un 90%, no es un cambio de lentes lo que necesitas, sino que personalicen el aro. El mismo debe quedarte cómodo y tener ángulos como el panorámico y pantoscópico en caso de que tu aro anterior los tenga.

 

Molestias con anteojos nuevos

¿Qué sientes?

Si estás leyendo este artículo lo más probable es que tienes molestias con ellos. Repasemos cuáles son los síntomas comunes y su posible explicación.

  1. Mareos, sensación de que las cosas se mueven. Este síntoma está relacionado a cambios en la receta de astigmatismo, una distancia pupilar que no coincide con tus pupilas, a prismas en el lente, astigmatismos altos u oblicuos y/o a un diseño de lente progresiva que no te sienta bien.
  2. No veo claro con los lentes. Aquí dependemos del tipo de lente del que estamos hablando. Cuando son monofocales y bifocales la receta puede estar incorrecta, tanto que falte como que se hayan pasado. Cuando son lentes progresivas puede ser la receta, pero también puede ser la distancia pupilar que no coincide con la del paciente.
  3. Sensación de presión en los ojos. “Veo claro, pero me pesan los ojos” es lo que me han dicho algunas pacientes. La mayoría de las veces lo que está equivocado es la distancia pupilar o el aro es muy grande para la paciente, lo cual provoca un efecto de prisma. O, puede ser que no se tolera el astigmatismo tanto en magnitud como en eje.
  4. Tengo que alejar o acercar el texto para ver bien. Este síntoma es común en lentes monofocales de lectura. Aquí la receta no necesariamente está incorrecta, más bien no está alineada con las distancias que utilizas normalmente.
  5. Debo mover la cabeza para encontrar el enfoque correcto. Esto es lo que dicen los pacientes que utilizan progresivos y bifocales, en la mayoría de los casos porque la distancia pupilar y la altura del lente no está alineada con la pupila o párpado del paciente.

Prevenir

¿Te da susto que algo salga mal en la confección de tus lentes? Entonces has esto:

  1. Ambulatoria. Pídele a tu doctor que te haga este examen que consiste en probar tu receta en la montura de prueba. Así puedes caminar con ella y verificar que no sientas mareos, presión en los ojos o que el piso se mueva. 
  2. Habla. Cuéntale a tu optometrista qué deportes haces, cuántas horas pasas en la computadora o usando dispositivos electrónicos, o si tomas algún medicamento. Esta información es clave para la elección de tu lente ideal. 
  3. Especifica la distancia a la que lees y a la que está tu computadora. Esto es obligatorio si eres una paciente con presbicia. Lo que sucede es que la distancia de lectura e intermedia (computadora) está ligada a tu nivel de presbicia y a la distancia de trabajo. Las pacientes que leen muy cerca (a menos de 40cm) necesitan más prescripción que aquellas que leen lejos (más de 40cm). 

¿Tienes alguna duda? ¡Escríbenos! o Saca una cita con nosotros, 

Gracias por compartir está información,

Dra. Julieta Arango y

Equipo de Ópticas Metro

 

 

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Molestias con anteojos nuevos

Así como hay pacientes que cambian de anteojos a cada rato, existen otros que prefieren no ir a la óptica aunque los lentes estén destartalados, ya sea porque sus gafas favoritas son extra cómodos (como ese par de jeans que no cambias por nada) o porque les da terror que les cambie la receta. 

Lo ideal es que pases a buscar tus lentes, te los pongas y ¡amén! el mundo es nítido de nuevo. Sin embargo, no es así para todos.

¿Te ha pasado que cambias de anteojos y no los sientes cómodos? Existe un porcentaje de pacientes que sienten algunas molestias con sus anteojos recién estrenados, ya sea que haya cambiado la receta o que sea igual a la anterior. 

¿Por qué pasa?

En la mayoría de los casos es cuestión de adaptación. Te haya cambiado o no la prescripción, cuando cambias la montura algunos parámetros de los lentes cambian, por ejemplo, si usas anteojos pequeños y luego los compras grandes es normal que tengas que adaptarte a un nuevo campo visual.

En 2 o 3 días te debes acostumbrar a tus nuevos lentes monofocales. Si utilizas progresivos o bifocales puede tomar hasta 2 semanas.

¿Qué hacer al respecto?

Si tus síntomas son tolerables, espera unos días, es posible que sea adaptación. Si al término de 5 días, todavía tienes molestias, entonces:

  1. Ve nuevamente a la óptica. Todas las ópticas te dan una garantía de un mes como mínimo. Regresa para que te evalúen.
  2. Pide al doctor que revise todo, según sus protocolos. En Ópticas Metro tenemos un guión a seguir cuando el paciente manifiesta una molestia, desde revisar el ajuste del anteojo (esto también puede influir) como revisar la receta.
  3. Busca una segunda opinión. Si te llegara a pasar que te revisan y te dicen “tienes que acostumbrarte”, pero sientes que algo no está bien: busca otra opinión.

Es cierto que es frustrante pasar por estas situaciones, y por eso quiero darte la seguridad que la mayoría de las veces, al menos un 90%, no es un cambio de lentes lo que necesitas, sino que personalicen el aro. El mismo debe quedarte cómodo y tener ángulos como el panorámico y pantoscópico en caso de que tu aro anterior los tenga.

 

Molestias con anteojos nuevos

¿Qué sientes?

Si estás leyendo este artículo lo más probable es que tienes molestias con ellos. Repasemos cuáles son los síntomas comunes y su posible explicación.

  1. Mareos, sensación de que las cosas se mueven. Este síntoma está relacionado a cambios en la receta de astigmatismo, una distancia pupilar que no coincide con tus pupilas, a prismas en el lente, astigmatismos altos u oblicuos y/o a un diseño de lente progresiva que no te sienta bien.
  2. No veo claro con los lentes. Aquí dependemos del tipo de lente del que estamos hablando. Cuando son monofocales y bifocales la receta puede estar incorrecta, tanto que falte como que se hayan pasado. Cuando son lentes progresivas puede ser la receta, pero también puede ser la distancia pupilar que no coincide con la del paciente.
  3. Sensación de presión en los ojos. “Veo claro, pero me pesan los ojos” es lo que me han dicho algunas pacientes. La mayoría de las veces lo que está equivocado es la distancia pupilar o el aro es muy grande para la paciente, lo cual provoca un efecto de prisma. O, puede ser que no se tolera el astigmatismo tanto en magnitud como en eje.
  4. Tengo que alejar o acercar el texto para ver bien. Este síntoma es común en lentes monofocales de lectura. Aquí la receta no necesariamente está incorrecta, más bien no está alineada con las distancias que utilizas normalmente.
  5. Debo mover la cabeza para encontrar el enfoque correcto. Esto es lo que dicen los pacientes que utilizan progresivos y bifocales, en la mayoría de los casos porque la distancia pupilar y la altura del lente no está alineada con la pupila o párpado del paciente.

Prevenir

¿Te da susto que algo salga mal en la confección de tus lentes? Entonces has esto:

  1. Ambulatoria. Pídele a tu doctor que te haga este examen que consiste en probar tu receta en la montura de prueba. Así puedes caminar con ella y verificar que no sientas mareos, presión en los ojos o que el piso se mueva. 
  2. Habla. Cuéntale a tu optometrista qué deportes haces, cuántas horas pasas en la computadora o usando dispositivos electrónicos, o si tomas algún medicamento. Esta información es clave para la elección de tu lente ideal. 
  3. Especifica la distancia a la que lees y a la que está tu computadora. Esto es obligatorio si eres una paciente con presbicia. Lo que sucede es que la distancia de lectura e intermedia (computadora) está ligada a tu nivel de presbicia y a la distancia de trabajo. Las pacientes que leen muy cerca (a menos de 40cm) necesitan más prescripción que aquellas que leen lejos (más de 40cm). 

¿Tienes alguna duda? ¡Escríbenos! o Saca una cita con nosotros, 

Gracias por compartir está información,

Dra. Julieta Arango y

Equipo de Ópticas Metro

 

 

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